Expandir objetos permite dividir un objeto simple en los distintos objetos que componen su apariencia. Por ejemplo, si expande un objeto simple, como un círculo con relleno de color sólido y un trazo, el relleno y el trazo se convierten en dos objetos independientes. Al expandir una ilustración más compleja, como un objeto con un relleno de motivo, el motivo se divide en todos los distintos trazados que lo crearon.
Normalmente, un objeto se expande cuando se desea modificar los atributos de apariencia y otras propiedades de elementos específicos que hay en él. Expandir objetos también puede ser útil cuando se desea utilizar un objeto nativo de Illustrator (como un objeto de malla) en una aplicación diferente que no reconoce el objeto.

Expandir resulta especialmente útil cuando existen dificultades para imprimir efectos de transparencia, objetos 3D, motivos, degradados, trazos, fusiones, destellos, envolventes o símbolos.